Hemos dado paseo por el centro, y nos hemos comprado algunos recuerdos en una tienda mítica, de lanas irlandesas.
Hemos comido en un italiano ríquisimo; y cómo anécdota, Carmen ha perdido un zapato por la mañana y lo hemos encontrado al salir del restaurante sobre una de las bonitas papeleras típicas de Irlanda.


En el camino de vuelta, hemos parado a ver el partido en un típico bar irlandés.


Claudia con sus botas nuevas
Q bonita la niña rosa y q suerte encontrar el zapato de Carmen, tenéis q ver los bailes celtas son preciosos
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